Sobre mí

Siempre me ha fascinado la mente humana, pero mi camino hasta aquí no fue el tradicional. Fui madre muy joven, y también me divorcié siendo aún muy inexperta en la vida. En aquel entonces, no existía el apoyo profesional que hay hoy. No había mediadores, consultores, ni era común acudir a un psicólogo a menos que estuvieras al borde del colapso. Así que hice lo que pude con las herramientas que tenía, como tantas otras personas que atraviesan momentos difíciles sin saber muy bien por dónde empezar.

Este camino me hizo darme cuenta de algo: en la vida nos enseñan muchas cosas, pero pocas veces nos enseñan a entendernos a nosotros mismos. Esa ausencia de apoyo especializado fue el motor que me llevó a formarme en psicología y a especializarme en aquellas áreas que realmente marcan la diferencia en la vida cotidiana: las relaciones, la gestión emocional y los procesos de cambio. Porque creo firmemente que no deberíamos esperar a estar al límite para pedir ayuda.

Mi enfoque profesional

Mi enfoque no es el de la terapia convencional. Mi trabajo se basa en la psicoeducación y la psicomediación, herramientas que permiten comprender y gestionar las emociones antes de que se conviertan en un problema mayor.

Cuento con una especialización en Terapia de Pareja acreditada por la Universidad de Vitoria. Asimismo, poseo una especialización en Coaching Personal y Emocional acreditada por la Universidad Rey Juan Carlos.

Formo parte del Registro de Mediadores del Ministerio de Justicia, lo que me habilita para facilitar el diálogo y alcanzar acuerdos en situaciones complejas, promoviendo la resolución de conflictos de forma respetuosa y colaborativa.

Trabajo desde un enfoque integrador, combinando estrategias prácticas con una comprensión acotada de cada situación. Mi visión está influenciada por la Terapia Breve Estratégica, que permite avanzar hacia soluciones objetivas y concretas a problemas que no requieren exploración profunda; la Teoría del Apego, que ayuda a comprender cómo las experiencias relacionales impactan en nuestras emociones y vínculos;  y una perspectiva Sistémica, centrada en los sistemas familiares y su influencia en nuestras acciones cotidianas.